ROMPIENDO LA BURBUJA (Visiones de un-cubano-más en Miami) Visión 4 (23 marzo, 2017)

Mi dilecto amigo Alberto E., uno de los herpetólogos más grandes que ha dado Cuba, me acaba de llamar severamente la atención sobre lo del 2% de cubanos fuera-de-la-burbuja que he mencionado en estas primeras Visiones. Por cierto, eso de herpetólogo no quiere decir que Alberto sea un especialista en herpes, no señor. Mi amigo es experto en anfibios y reptiles, que son la razón de ser de la herpetología. ¿Se imaginan a alguien que se pasa la vida estudiando sapos y culebras? Pues al Albert le encanta. Me ha confesado que ama a esos bichos apasionadamente, lo que no es de extrañar, porque la herpetología es un campo sinceramente apasionante. ¿No lo creen? Pregúntenle a Alberto cualquier bobería sobre ranas y serpientes y el hombre les dará una breve disertación de dos horitas al respecto. ¡No digo yo si es apasionante! Nada, que para gustos se han hecho culebras. Es decir, colores.
Pues como les decía, Alberto discrepa conmigo sobre lo del 2% de cubanos escapados-de-la- burbuja aquí en Miami. Según él, esa cifra es groseramente inexacta. O sea, es tal su inexactitud que raya en la grosería. O lo que es lo mismo, el número es casi una palabrota, grosera y mala. Casi tan mala como esos floridos epítetos que se leen en algunos posts de este bendito Facebook. En fin, dice Alberto que, según sus cálculos, la cifra está más bien en el rango del 1.9 al 2.1%, un espacio demasiado amplio para verlo reducido a un vulgar y redondeado 2%.
Creo que mi amigo tiene toda la razón. Le he prometido que en lo adelante procuraré ser más exacto en mis apreciaciones numéricas. Nada más apasionante, ¿no les parece?
Salvo la herpetología, claro.
Y a propósito de la herpetología ¿se fijaron que todavía no he escrito nada sobre Trump?
Pronto, pronto.